domingo, 16 de diciembre de 2007

La Felicidad

La felicidad, a Dios gracias, no es tan exigente como nosotros.
Se contenta con poco.
Es una gran silenciosa que sólo se hace ver en la quietud y en las cosas
Es ese rayo de sol que se desliza
por el resquicio de una puerta,
es un libro abierto,
una taza humeante de café,
niños que juegan y ríen en la calle,
es abrir los ojos y mirar.
Es estar allí.
Simplemente allí.
De acuerdo consigo mismo.

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