miércoles, 4 de junio de 2008

GERHARD GRUBER


7 comentarios:

M@R dijo...

HERMOSO COMO SIEMPRE ESE BONSAI,,,
TE DEJE EN MIO BLOG UN OBSEQUIO,,,

ABRAZOS,,,

PIER BIONNIVELLS dijo...

Me gusta el jarron..donde yace esta planta.. es curioso..
te dejo abrazos.

Carlos dijo...

Amigo, quién es don Gruber?. Quiero que le pongan mi nombre a un Bonsai. :)

Un abrazo.

Jayja para tí... dijo...

uyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyy, Mundo.......................
que bello Mundo..................
yo tu humildad.............................
y usted el maestro..................

gracias...............................

Poetiza dijo...

Hola, que hermosos son los bonsai, yo solo he tenido uno en casa y se seco, nunca mas volvi a comprar otro, necesitan cuidados que quiza yo no se proporcionar. Besos y cuidate mucho.

M@R dijo...

No hay nada mas perfecto que el amor

Autor: Corintios 1:13

Aunque hablara todas las lenguas de los hombres y de los ángeles, si me falta amor sería como bronce que resuena o campana que retiñe.

Aunque tuviera el don de profecía y descubriera todos los misterios - el saber más elevado -, aunque tuviera tanta fe como para trasladar montes, si me falta amor nada soy.

Aunque repartiera todo lo que poseo e incluso sacrificara mi cuerpo, pero para recibir alabanzas y sin tener el amor, de nada me sirve.

El amor es paciente y muestra comprensión. El amor no tiene celos, no aparenta ni se infla. No actúa con bajeza ni busca su propio interés, no se deja llevar por la ira y olvida lo malo.

No se alegra de lo injusto, sino que se goza de la verdad. Perdura a pesar de todo, lo cree todo, lo espera todo y lo soporta todo.

El amor nunca pasará. Las profecías perderán su razón de ser, callarán las lenguas y ya no servirá el saber más elevado. Porque este saber queda muy imperfecto, y nuestras profecías son también algo muy limitado; y cuando llegue lo perfecto, lo que es limitado desaparecerá.

Cuando era niño, hablaba como niño, pensaba y razonaba como niño. Pero cuándo me hice hombre, dejé de lado las cosas de niño. Así también en el momento presente vemos las cosas como en un mal espejo y hay que adivinarlas, pero entonces las vemos cara a cara. Ahora conozco en parte, pero entonces conoceré como soy conocido.

Ahora, pues, son válidas la fe, la esperanza y el amor; las tres, pero la mayor de estas tres es el amor.

EN MI HAY AMOR Y SIN SOBERVIA LO MANIFISTO,,,
AMOR PARA TODOS,,,
Humildemente,,,

abrazos,,,

Lilit dijo...

Nunca vi en persona un arbol asi, yo quiero una frutita!!
Un beso.
M