viernes, 12 de septiembre de 2008

Michael Persiano


ESCORPIÓN

3 comentarios:

Alma dijo...

Bonkei, amo pero que mucho a los árboles, por eso estoy aquí, mi casa, la de mis padres siempre olió a ma dera, heran carpinteros todos mis antepasados, y ellos me enseñarón a amarlos, incluso despues de muertos, al ver este precioso bonsai te veo a tí, lleno de vida y un poquito retorcido tal vez, para poder enseñarnos, todo tu explendor.

Patricia dijo...

Que hermosa dedicacion a alguien que escribe con mucho sentimiento y pasion, al igual que tu... llenando todo el universo de ese espiritu de amor...
saludos,

JORGE SOLANA AGUIRRE dijo...

Los arboles no muestran sus raices por temor a enamorarse, lo contrario al ser-humano.